En la última década, la industria del reciclaje ha pasado de ser una actividad secundaria a una producción de primer orden. A medida que madura e incorpora más materiales reciclables, las plantas de producción necesitan adaptar sus equipos y sistemas operativos a estos materiales.
La ampliación de los materiales reciclados trajo consigo retos de producción ya conocidos en muchos otros sectores, como el alto consumo energético y las condiciones de seguridad y salud. Muchos expertos del sector empezaron a preguntarse si las plantas de reciclaje estaban obteniendo los beneficios del reciclaje de estos materiales o simplemente creando nuevos problemas medioambientales y sanitarios. Sería absurdo que la industria del reciclaje no hiciera todo lo posible por cuidar su propio entorno de trabajo.
Como las plantas de reciclaje deben encargarse del transporte, la clasificación, la manipulación y la limpieza, a la vez que gestionan materiales de distintos tamaños, pesos y sustancias, mantener soluciones eficaces para trasladar estos materiales se ha vuelto primordial.
Por ello, conviene evaluar si las bandas y los sistemas de transporte deben modernizarse para responder a las necesidades de las plantas de reciclaje. Hoy ya hablamos de la próxima generación de soluciones de bandas. Estas son solo algunas razones por las que las plantas de reciclaje deberían plantearse pasar a las bandas termoplásticas.
Gestionar nuevos materiales
La industria del reciclaje ya no se limita al papel y al plástico. Hoy se espera que las plantas de reciclaje gestionen una variedad de materiales mucho mayor. Por ejemplo:
- Baterías
- Biomasa
- Electrónica
- Vidrio
- Metal
- Papel
- Plástico
- Madera
Cada uno de estos materiales plantea retos operativos en cada etapa del proceso, tanto si las plantas trabajan con residuos industriales como domésticos, clasificados o mezclados, y tanto si se utilizan transportadores convencionales como sistemas magnéticos, por ejemplo, separadores de corrientes de Foucault.
Problemas habituales en el procesamiento de reciclaje:
- Transporte de residuos sólidos en piezas grandes enteras, en forma granular o en polvo.
- Líneas de clasificación con selección manual o bandas de alta velocidad con clasificadores ópticos.
- Sistemas de transporte magnéticos con tambores magnéticos, overbands y separadores de corrientes de Foucault
- Las bandas de caucho heterogéneas pueden liberar partículas en el aire y obligar a los empleados a llevar mascarilla.
Para gestionar todos estos tipos de materiales y procesos, las bandas utilizadas deben estar fabricadas con un material homogéneo capaz de soportarlos, en concreto, termoplástico.
Hechas para durar
Uno de los problemas más habituales a los que se enfrentan las plantas de reciclaje es la necesidad constante de sustituir o reparar las bandas retirándolas de la instalación. Esto puede suponer una carga económica debido a las paradas de producción mientras el equipo resuelve el problema.
Por eso, el mantenimiento de las bandas se convierte en la principal preocupación del equipo de operaciones. El proceso de mantenimiento y su coste se miden por la durabilidad de la banda. Las soluciones termoplásticas pueden absorber las vibraciones derivadas del peso y la velocidad, que afectan directamente a los empalmes. Las bandas pueden repararse y sustituirse sin retirarlas de la línea de producción ni de la instalación, lo que reduce considerablemente las paradas y, con ello, las interrupciones de la producción.
Costes y eficiencia productiva
Con las bandas termoplásticas, las mismas soluciones que mejoran la eficiencia productiva también reducen los costes de producción.
Las bandas termoplásticas ofrecen 2 ventajas principales.
- El material tiene una gran resistencia a los productos químicos, los aceites, la abrasión y los cortes, lo que hace que las bandas sean duraderas. Por tanto, el gasto en reparaciones y sustituciones se reduce considerablemente.
- Un montaje y una sustitución in situ rápidos y sencillos reducen las paradas de producción.
Aumentar la productividad
Utilizar soluciones de bandas termoplásticas para reciclaje en las plantas de producción cumple todos los objetivos del sector. Pueden manejar una amplia gama de materiales y adaptarse a cada etapa del proceso de reciclaje. Son extremadamente duraderas, muy resistentes a la abrasión y absorben las vibraciones. Por último, aumentan la rentabilidad gracias a la reducción de las paradas, ya que el mantenimiento puede realizarse in situ.